Vivir es fácil con los ojos cerrados

Dirás que soy un soñador, pero no soy el único. – John Lennon.

Ya lo decía Lennon, vivir es fácil con los ojos cerrados, verdaderamente es fácil, lo difícil es darnos cuenta de que a veces preferimos dejar todo pasar, preferimos no complicarnos la vida, elegimos no elegir, nos gusta la comodidad del plano secundario, donde a vista de pájaro podemos ver, sin ser participes de ello, como la vida pasa, como se suceden las cosas, como al final se llega a algún punto o a alguna parte sin nuestra propia intervención.

Lo difícil de la vida es vivirla, es el camino, el viaje, el transcurso de la misma, no tanto la meta que en ella fijamos, sino lo que hacemos para llegar hasta dicho objetivo. En definitiva, lo que aprendes por el camino, porque durante todo eso momento, durante todo ese largo instante, transcurre el tiempo, se hacen elecciones, las barreras van quedando tras de ti, poco a poco te acercas a aquel límite que antaño era tan lejano e inviable.

¿No es cierto que hemos conseguido volar? ¿No hemos llegado a la Luna? ¿No hemos conseguido curar cánceres?.. ¿Dónde está el límite entonces? Tenemos que esforzarnos en los pasos que damos cada día, en tomar decisiones, da igual que después resulten buenas o malas, lo importante es tomarlas y avanzar, si va bien fenomenal, si va mal cruzaremos ese puente cuando lleguemos a él, pero, con un 50% de posibilidad de éxito, cualquier opción es buena antes que quedarse quieto y no hacer nada ¿No creéis? 

Saborea las locuras del momento, los planes improvisados, los consejos escuchados a altas horas de la mañana con algunas copas de más, y los que nos tienden la mano cuando verdaderamente tenemos problemas, disfruta de los momentos difíciles y de tu fortaleza, ríe con las cosas buenas que tiene la vida.

Tenemos que tener fe ciega en nosotros mismos, porque cada uno a nuestra manera somos increíbles, porque con esfuerzo y determinación ¡podemos! Mejor dicho, con todo ello debemos ser invencibles. Porque todo puede estar a nuestro alcance y eso únicamente depende de nuestras expectativas, así que  ¡elevarlas!
Creer que todo es posible, nos llevará a realizar hazañas de las que nunca nos creímos capaces, pero que siempre tuvimos la certeza de que podían hacerse realidad, solo les falta un inconsciente que luche por ellas, y, la próxima vez seremos nosotros.

Cuando fui a la escuela, me preguntaron que quería ser de mayor. Yo respondí: “feliz”. Me dijeron que no entendía la pregunta, les respondí que ellos no entendían la vida. – John Lennon.

La máxima de la vida es centrarse en vivir. Sin dobles sentidos, sin más. Así de simple. Vivir, que no es poco, vivir que no es fácil, así que abre los ojos y déjate llevar por la incertidumbre. 

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En esta vida el que no se rinde es un verdadero valiente.- Paul McCartney

Piedra, papel o tijera

No se si soy una persona triste con vocación de alegre, o viceversa, o al revés. Lo que si sé es que siempre hay algo de tristeza en mis momentos más felices, al igual que siempre hay un poco de alegría en mis peores días. – M. Benedetti.

Y quizá hoy volví a sentir el corazón como si fuese un cristal, un frágil cristal que con el mínimo aspaviento se hace añicos, dejando tras ello miles de cicatrices que encubren otras aún más viejas… Quizá hoy, empecé a creer en lo que antes trataba como mentira, porque no hay prueba más certera que la misma realidad, que escapa a los deseos, ilusiones, a los pensamientos y esperanzas individuales, para imponer su, a veces cruel, lógica ilógica.

Hoy ha sido el día en que he huido a un rincón solitario y no me he sentido sola, porque quería gritar a los cuatro vientos, simplemente, que no estoy bien, que el vaso hace meses que se lleno del todo y esa última gota me persigue día a día, sin poder librarme de ella, o por lo menos encontrar otro vaso que seguirPIEDRA PAPEL TIJERA llenando.

No encuentro una tijera que gane al papel, no paro de poner en jaque mi propio rey..

Hay momentos que las personas estamos mal y necesitamos pasar nuestro duelo, encontrarnos a nosotros mismos para poder volver a caminar y seguir con nuestra vida, simplemente tiene que ser así… a veces las lágrimas, son el único remedio que sana heridas, bien es cierto que primero escuecen pero también lo es, que al final las acaban curando.

Hoy es el día en que si elijo cara, saldrá cruz, y si elijo cruz, la moneda caerá de canto… pero aquí sigo, perdiendo la cuenta de todas las monedas lanzadas y continuando echando dinero al aire… buscando ese trébol de cuatro hojas que se esconde, muy a sabiendas de que la suerte no depende de él y sin comprender porque a veces, los humanos nos conformamos con mitos o historias, que si bien no solucionan los problemas, alivian el peso que éstos conllevan, y nos dan esperanza a aquellos que extraviamos por momentos, la flecha que indica nuestro camino…

Hoy es el día que lo apuesto todo al amarillo, cuando sobre el tablero sólo existe la opción de rojo o negro.

La misma tristeza inventa por sí misma muchos motivos de sentimiento. – F. de Quevedo.

Ürsu.

Un tándem perfecto

Me voy a descubrir un poco de Europa, unos días para aprender historias y para seguir construyendo la mía propia. Escuché decir una vez que viajar, es todo aquello que cuentas, pero también todo aquello que no puedes explicar. Me voy con la cámara cargada y una sonrisa de oreja a oreja, con ganas de ver un nuevo país, pero también de esas largas esperas de buses, trenes y aviones, con ellas; un tándem perfecto.

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Hasta dentro de unos días.

Ü.

Soñamos imposibles

“Los sueños parecen al principio imposibles, luego improbables, y luego, cuando nos comprometemos, se vuelven inevitables” Gandhi.

Soñamos con imposibles ¿Por qué? ese ascenso, esa amistad perfecta, ese amor de verano… me pregunto si son cosas que realmente queremos ,o, ideales esteriotipados que nos empujan a desearlos. Tengo muy claro que mis prioridades aquí,  no serían las mismas en otra parte del mundo, lo que a la vez me hace reflexionar,  acerca del verdadero significado de la palabra deseo.

Un deseo, algo que queremos con todas nuestras fuerzas.. soñando imposibles
Una vez me enseñaron el ejercicio de, cerrar los ojos y contar hasta cien,o, si es insuficiente, pensar durante unos días, para discernir si realmente “tu deseo”  es algo que querías o era un simple capricho pasajero, una moda finita, algo con fecha de caducidad próxima.. y de verdad digo, que es sorprendente la influencia que tiene el “quiero y no puedo”, el “culo veo, culo quiero” en nuestro día a día.

Soñamos con ese 10, con ser buenos en algo, con ese viaje increíble y ese concierto inolvidable.

Vivimos de sueños, pero no es suficiente, necesitamos algo más,  la verdad es, que estamos sujetos a una realidad que choca con la mayoría de los sueños. Es un muro que declara que por encima suyo, no pasamos y que los sueños son sólo eso; sueños..

“El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de los sueños” Roosevelt.

Aún así, creo que todo es mucho mejor en la vida, con ilusión y esperanza, y, si los sueños, aunque sea por poquito rato, logran satisfacer tus deseos y te permiten cumplir, en un mundo onírico, aquello que en algún momento has querido vivir o tener, me doy con un canto en los dientes, porque para muchos disfrutar en pequeñas dosis de la felicidad es suficiente, porque para muchos otros no lo es y soñar les permite ponerse retos y metas y luchar más por ellas, porque lo decía Calderón de la Barca;

“¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son”…

Yo añado,  mientras nos dejen soñar, seremos libres.

Ü.

Semáforo en ambar

Nada está al 100% bajo nuestro control, siempre hay una pequeña pizquita de azar, de suerte o de destino que juega a veces a nuestro favor y otras en nuestra contra, pero siempre están ahí y se deja notar para demostrarnos que aunque queramos controlarlo todo y manejar una situación, no podemos.

¿Hablamos de límites? ¿Cuál es el grano de sal que marca la diferencia entre una comida salada y una normal? ¿Y la gota que limites-y-normas-620x350colma el vaso? ¿Qué determina que un gajo de mandarina tenga pepita y otro no? ¿Cuál es el matiz que define que este es un amarillo plátano y ese un amarillo canario? ¿Cuál es el segundo que diferencia el aguantar la respiración bajo el agua y cuál el que avisa de que nos falta el aire?

Necesitamos medidas que medien, nunca mejor dicho, que nos regulen y nos permitan tener segundas oportunidades, por eso existe el color ámbar en los semáforos o el embrague en los coches, porque no estamos acostumbrados a pasar de un extremo a otro de forma brusca, necesitamos una transición, un tiempo de reflexión, aunque sólo sean segundos, para poder decidir si seguir hacia delante o parar y detenernos a pensar mejor las cosas.

Aunque nos esforcemos, no podemos hacer dos veces algo de la misma manera, pero yo me alegro, porque eso nos empujaría a las manos de lo lineal, de lo previsible y gris… No existen dos círculos iguales, así como nunca echamos la misma cantidad de azúcar en los postres, ni aprovechamos un minuto de la misma manera que otro. No existe un sentimiento de felicidad universal ni tampoco dos sueños iguales, y, si por algún casual los hay, ya que siempre hay excepción en toda regla, no trasmitirán una misma sensación ya sea por intensidad, duración o por influencia de otros factores externos.

Dos personas no lloran de la misma manera por una misma sensación, como tampoco conseguimos que algo visto por dos personas, sea interpretado de la misma forma.

Luego están las causalidades, que en mi opinión son la excepción a toda regla (incluida la de Murphy) quimagese nombraba un poco más arriba, a mi me dan la vida, porque hacen que por ejemplo, dos personas coincidamos en un mismo tranvía, una misma mañana detrás de otra, sin conocernos y sin premeditación (al menos al principio), y, permite que acabemos siendo desconocidos – conocidos, rostros familiares de 30 minutos de viaje que día tras día, semana tras semana, te permiten organizar otros aspectos de tu vida y saber, por ejemplo, que no vas a llegar tarde a clase aunque te hayas dejado el reloj, porque esa otra persona, que por edad intuyes que también va a la Universidad, que por horario piensas que entra como tú a las ocho, que por constancia imaginas que ese es su horario de lunes a viernes al igual que el tuyo… esa otra persona, insisto, está en tu mismo tranvía, como los demás días y ya es un nuevo elemento de tu vida, que te da tranquilidad y seguridad… que no sabes su nombre, es cierto, pero si sí tiene un examen o no y como lo lleva por la mímica de su rostro, que le encanta llevar esos zapatos de cordones, da igual con bermudas que con tejanos y que se muestra ausente en ese tranvía lleno de gente pero vacío de conversaciones.

Casualidades, azar, destino, control, libertad, espontaneidad… al igual que en los exámenes donde existe una opción E, que casi siempre es la buena y  anula a las otras cuatro opciones pero que a la vez las engloba, ya que determina que todas las anteriores son verdaderas, en la vida las contradicciones son una corriente de moda; los opuestos se atraen pero los iguales también, llevamos gafas de sol en los días de tormenta, los colores se entremezclan en las distintas percepciones de las diferentes personas, lo que a mí me sabe hiperdulce para ti necesita una cucharada de azúcar más…

semaforo en ambar

…Y, es que después de todo, ante un semáforo en ámbar todos hemos decidido algunas veces parar y otras seguir, la vida es así, la vida son instantes, en los que  a veces piensas para decidir y otras decides no pensar…

Ü.

Mi verde no es tu verde

Todos partimos de una única vida que vivir y todos tenemos el mismo derecho a vivirla, porque todos, sin excepción, merecemos ser felices.

La raza, la religión, el sexo, la salud, la condición sexual, la edad, la nacionalidad, el grado de desarrollo… que todos aquellos factores superficiales, NO determinen nuestra vida ni la de los demás.

Lo diferente no es malo, lo distinto no es peor, lo raro no lo es tanto, y lo normal verde-amarillos2¿Cómo se puede tener un concepto de lo normal? ¿Cómo es posible que nos llenemos la boca al decir que somos normales o que nuestros actos lo son en contraposición a los de otros?
Mi verde no es tu verde, pero eso no significa que sea peor o mejor, cada uno tenemos una percepción muy distinta del matiz de un simple color.

Vivimos en la Era de los Juicios, no me refiero a los de jueces y fiscales sino a los que las personas hacemos día a día contra las propias personas. No nos damos cuenta que en vez de facilitar la existencia de los demás y limitarnos a ser felices, perdemos gran cantidad de tiempo opinando duramente, de lo que consideramos fuera de nuestro ser, de nuestra organización o de nuestra capacidad de entendimiento, lo distinto a nosotros o a lo que hacemos, a veces por desconocimiento, envidia incluso a veces el simple hecho de pasar el rato…

Parece que tenemos integrado en nuestro ADN, el valorar y calificar todo lo de nuestro alrededor, perdiendo un poco el sentido de lo que antaño el maestro Lennon dejó escrito en la música ” LET IT BE”…

Todos estamos expuestos a los ojos de los demás, pero no por eso debemos actuar de forma distinta a como es nuestro ser. Opino que no debemos seguir las modas o ideales de las mayorías, porque al final caemos en ellas y empezamos también a tratar de malo aquello por lo que una vez a nosotros nos juzgaron.

En una simple radiografía podemos ver lo iguales que somos todos, no importan las joyas, tampoco las ropas, los colores o los ideales, todos somos un puñado de huesos, músculos y órganos. Cuando nos cortamos todos tumblr_n6tw3jI9xl1t02mamo1_500sangramos, cuando intentamos algo todos fallamos alguna vez, todos nacemos y morimos, reímos, lloramos, dormimos, comemos… Cuando queremos a alguien, damos lo mejor de nosotros mismos porque todos tenemos algo en común, lo más importante, somos personas de un mismo mundo, distintas por fuera pero iguales por dentro.

…No te engañes, ni dos gotas de agua son iguales.

Siempre han dicho que la belleza es pasajera, que con el tiempo se pierde y que al final queda la personalidad, agarrémonos a eso, no es un clavo ardiendo, es un clavo que nos sostiene durante toda la vida, nuestro carácter de cara a los demás lo es todo, porque es lo que nos va a acompañar a nosotros y a ellos durante toda nuestra vida.

Hace tiempo me quedé con una frase de una película en la que un chico le decía a otro, que no iba a luchar por conseguir algo porque estaba en minoría, a lo que el otro le respondía que “Los Números no ganan las batallas”, es muy sencillo sucumbir a lo que las mayorías opinan, supone elegir el camino recto en un laberinto, esconder un As bajo la manga… pero no nos damos cuenta, de que lo verdaderamente sencillo es cerrar los ojos y ver si uno está a gusto consigo mismo, con lo que es, con lo que hace, dice o piensa, si es lo que quiere para sus hijos, amigos o familiares.

No debemos apagar la luz del otro para que la nuestra brille. Debemos respetar a los demás por la misma razón que los demás nos deben respetar a nosotros porque después de todo, peón o rey, al final todas las fichas de ajedrez se guardan en la misma caja.

Todos somos PERSONAS, todos somos HUMANOS, todos vivimos en un mismo MUNDO, todos tenemos un mismo sueño; ser FELICES y por ello todos debemos colaborar por conseguir la IGUALDAD en todos los ámbitos de la vida, ya sea propia o ajena.

.U

Continuará…

Sé que no habrá un futuro el día en que dejemos de soplar dientes de león con los ojos cerrados mientras pedimos un deseo,  que no habrá esperanza si dejamos de creer en las buenas personas, las buenas intenciones y las buenas acciones, sé que no habrá felicidad mientras prevalezca la desesperanza,  que hay gente que da sin recibir nada a cambio. Sé que el sol sale cada diente-de-leon-caida-179759día aunque a veces las nubes no dejen verlo, se que lo que hoy me parece imposible, dentro de unos días podré hacerlo, se que la unión hace la fuerza y que el esfuerzo tiene su recompensa, se que los bueno siempre ganan y que el tres va antes que el cuatro, se que la información es poder pero también que hay cosas que es mejor no saber, se que de los errores se aprende y que hay que cometerlos para poder avanzar. Sé que para muchos el dinero no da la felicidad.
Se que la risa es una de las mejores músicas de la vida y que me sé la melodía de muchas personas, se que existen los malos momentos y que éstos nos empujan a los buenos para poder vivirlos cuando lleguen con mayor intensidad.

Sé que somos segundos de vida y que no voy a desperdiciarme.

Sé que quiero ser feliz en la vida y se quién tengo a mi alrededor para cumplir mi propósito. Sé que los sueños se pueden cumplir y que soy también de las que sueñan despierta.

Sé que la vida es una carrera de fondo y que estoy aprendiendo a disfrutar del trayecto, del esfuerzo y de la compañía.

Sé que al menos 3 de los deseos que pedí con dientes de león se han cumplido y sé que seguiré pidiendo deseos.

Sé que la vida concluye cada día en un Continuará… y, en eso estamos…

soñar despierta

CONTINUARÁ…

La vida no es fácil pero la tenemos que saber llevar.

De pronto ocurre que se acaban los sueños,  los segundos,  los latidos,  las palabras,  las lágrimas.. llega un final que creíamos lejano porque si,  porque simplemente es lo normal,  porque la gente suele vivir ochenta o noventa años, y, aquellas noticias que deja el televisor donde fallecen personas jóvenes, nos parecen lejanas, nos dan pena, pero son esporádicas, nunca piensas que nos puede pasar a uno mismo,  pero esto no siempre es así.

Hoy hace ya once años del 11-M, fue un día como otro cualquiera en Madrid, nadie podía imaginar lo que iba a ocurrir, mucho menos las personas que tomaron ese tren, ese tren tan conocido y tan metido en la rutina de miles de trabajadores, estudiantes, turistas, viandantes de Madrid que querían ir a ver otro ambiente, otro cielo, otro verdor en los árboles.. en cualquiera de los casos, era fácil, cogían el tren de siempre para ir del punto A al punto B.

¿Que podía ser diferente? Si cogían el mismo tren de siempre, a la misma hora y en la misma parada…Lamentablemente, esto nos lo podemos preguntar el resto de personas que hemos sobrevivido a esta catástrofe, porque las víctimas no pueden, no tienen culpa de nada, pero el 11 de Marzo de 2004 alguien truncó su destino, alguien decidió por ellos, alguien optó porque un gran número de personas ajenas a todo y sin merecérselo, dijesen adiós, o bueno, ni eso, porque no predecían su destino, porque nada les hacía pensar que la magdalena que desayunaron aquella mañana, el café que rechazaron, la discusión que tuvieron, el último te quiero que dijeron, el tejano que compraron, la última vez que cedieron el asiento del tren o que tosen, la última vez que se rascaron o que sonrieron sería eso, su última vez…

Porque la vida no es fácil pero la sabemos llevar, porque no es justo que nadie condicione nuestra vida y la destruya, la apague, la nuestra y la de nuestros familiares. Porque a raíz de esto es cierto que se creó un sentimiento común de solidaridad, pero eso no basta, porque al fin y al cabo se salieron con la suya, apagaron vidas, separaron familias, parejas, amigos.. y eso no lo devuelve el tiempo, que si que es cierto que ayuda a cicatrizar heridas pero deja la marca, una marca que llevaremos de por vida y aunque cada vez se note menos, nunca desaparecerá del todo.

Lo único que podemos sacar de todo esto es aprender a valorar la vida, nos pasamos las horas quejándonos de cosas que en realidad no tienen importancia o que tienen fácil solución, mientras que las personas que de verdad tienen problemas y deberían estar hundidos o desesperanzados, son en realidad los que menos se quejan y eso tiene que hacernos pensar que quizá nos quejamos de vicio, de que cuanto más tenemos o podemos tener, menos conformes estamos con todo. ¿Qué es lo que de verdad importa?. Valora a la familia y amigos, ¿Qué importa el resto? Mientras tengas el amor y el cariño de los tuyos creo que es suficiente para que seas capaz de todo.

Valora lo que tienes, nunca sabes cual puede ser tu último suspiro.

Por todas aquellas personas que perecieron en aquel 11 de Marzo de 2004, seamos sencillos, seamos felices se lo merecen, así conseguiremos honrar su memoria, valoremos la vida y el hecho de estar vivos, porque a ellos les quitaron ese privilegio y ya no se puede dar marcha atrás, porque la vida no es fácil pero la tenemos que saber llevar.

En recuerdo a las víctimas del 11-M, allí donde estéis espero que seáis felices.

Simples hormigas..

Para escribir una buena historia tenemos que haber vivido unas cuantas buenas historias. Debemos nutrirnos de nuestro entorno, personas, lugares, momentos…No tienen que ser las más espectaculares ni las más increíbles, sino aquellas que consiguen ponerle aunque sea sólo a una persona, los sentimientos a flor de piel. De una idea, un plan loco, un recuerdo, un amigo. una imagen grabada en la retina, un sonido… surgen las más singulares historias.

Recuerdo cuando de pequeña me asombraba ver a las hormigas organizadas en dos hileras recogiendo comida para el invierno que se avecinaba y como de ese simple hecho, sabía que alguien pudo escribir la fábula de la cigarra y la hormiga. Pensé que si de algo tan simple y natural en estado puro, alguien pudo sacar una historia con moraleja, eso confirmaba que con observación, imaginación y determinación cualquiera puede crear una aventura.

Lo que uno siente es distinto a lo que siente cualquier otro, ya sea en intensidad o en forma de expresarlo, de modo que una misma idea fluye de forma distinta en cada uno de nosotros y eso da pie a que cada uno tenga una interpretación propia y única de las cosas.

La virtud está en aceptar la variabilidad de opiniones respecto a un mismo todo y saber que es posible que donde alguien vio una fabula con moraleja, otros ven organización y trabajo, otros simples hormigas y otros…no ven nada.

Hoy no me encuentro

Buscamos seguir adelante, buscamos felicidad y ser felices en base a lo que otros piensan, buscamos un empleo, una carrera o un grado superior, buscamos tener a alguien y a veces buscamos estar solos, buscamos el negro y buscamos el blanco. Buscamos melancolía, buscamos esperanza, buenos deseos y que todo sea más fácil, buscamos la luz al final del túnel y esa carretera sin curvas, buscamos sacar un diez en el examen pero al mismo tiempo estudiar lo menos posible, buscamos esa canción que te hace llorar y aquella con lo que no puedes parar de bailar, buscamos frío en verano y calor en invierno, buscamos aquel pendiente perdido o aquello que quieren otros, buscamos encender la tele y que no nos pille en medio de anuncios, buscamos las ofertas, la calidad y “el bueno, bonito y barato”,  buscamos tener una Navidad en familia y con amigos, buscamos celebraciones, buscamos “no encontrar” la tristeza, buscamos a nuestros seres queridos que ya no están en las estrellas, buscamos la otra cara de la luna y, aquellas noches de verano tan recordadas, buscamos rebobinar los cassettes o VHS y que al darle al “Play” estén en el instante deseado, buscamos enorgullecer al resto y nos olvidamos de que a quien tenemos que encandilar, es a uno mismo, buscamos el punto de sal exacto y ser la guinda del pastel, buscamos preocuparnos por los estereotipos y sucumbimos a ellos cuando tendríamos que ser fieles a nosotros mismos y no a la sociedad o a las modas, buscamos ser queridos y buscamos ese beso, esa llamada o ese mensaje, buscamos ser los mejores o de la inmensa mayoría, mientras que lo original brilla por ser diferente, buscamos buscamos y rebuscamos..

ana pequ

Queremos volver al pasado sin darnos cuenta de que lo único que hacemos, es perder nuestro futuro, buscamos tener éxito y ser queridos, buscamos que nos toque la lotería y buscamos cumplir nuestros sueños, nos pasamos demasiado tiempo buscando definir nuestro camino, estudiarlo, crearlo, dirigirlo, atando todos los cabos evitando que NADA se escape de nuestro control y entre búsqueda y búsqueda, no nos damos cuenta de que lo único que encontramos, son decepciones por no conseguir lo querido, aquello que ansiamos no llega, no lo encontramos y en cambio aquellas oportunidades a las que no le prestamos interés, se pasean por delante de nuestros ojos esperando una respuesta.

Aprende a encontrar lo que no buscas, sin dejar de buscar tus sueños.