Vale la pena

El esfuerzo vale la pena. Ser constante debe tener premio. Porque uno nace con “Su inteligencia”, quizá la desarrolla más y la potencia, pero al fin y al cabo es la base que tienes la que intensificas…

En la vida, nos encontramos gente más o menos avispada que uno mismo, pero el esfuerzo, la dedicación, el “echarle horas”, eso no es genética, eso es VOLUNTAD y APRENDIZAJE, y, ese es el principal motor del mundo, o al menos debería serlo.

Porque hay gente que compra un disfraz, pero hay personas que deciden ingeniárselas y con lo que tienen en casa, sacar provecho e inventar cualquier cosa que valga la pena.

Porque hay personas que necesitan dos horas para aprender aquello en lo que tu has invertido cinco y media, pero a lo mejor, sólo quizá, esas personas no tienen la fuerza y la valentía que a ti te sobra para echarle esas horas de más y conseguir llegar al mismo punto. Entiendo que duele, que cuesta y que desespera, ni yo sé cuántas veces me he preguntado aquello de ¿Por qué no soy yo la lista, la que coge las cosas al vuelo, la que con una vez que le digan las cosas se le quedan? La respuestas es sencilla, a nuestros deseos se antepone la diversidad de las personas. No todos estamos cortados por el mismo patrón, ni más faltaba, de hecho somos todos muy distintos (pues eso, cómo quién dice… Cada uno somos de nuestro padre y nuestra madre) pero tenemos armas con las que combatir las diferencias y eliminarlas, la verdadera diferencia reside entre aquellos que se acomodan en sus cualidades innatas y aquellos que buscan la forma de mejorar aspectos de su vida, lo cual me ha hecho recordar la fábula de la Liebre y la Tortuga, sería un poco lo mismo, personas que apoyan su éxito en sus cualidades y en los defectos del resto, y otras personas que siguen su camino por difícil que este parezca pudiendo conseguir muchas veces lo que se proponen por su perseverancia..

Siempre he sido de las que empieza las cosas desde 0, desde abajo, sin saber, todo me ha supuesto una nueva experiencia y sobre eso mejoro o lo intento. Por eso aplaudo a los valientes, a los que toman decisiones improvisadas y los que necesitan meditarlas con la almohada (o los seres queridos), por eso brindo por el esfuerzo y por las ganas de lograr las cosas, porque yo soy más de maratones que de carreras de 100 metros, lo mío siempre ha sido una carrera de fondo, sin sobresalir al principio pero siempre acabando los retos, porque se que mucha gente se encuentra en esta situación y necesita un pequeño empujón para seguir luchando por su sueño, reto o meta.

Por el esfuerzo y las ganas, por el “puedo” y por intentarlo, por el “creer en uno mismo” y el querer brillar sin apagar al resto. Porque lo valemos y porque aunque sabemos que nos cuesta nunca desistimos ni nunca nos rendimos a pesar de lidiar con momentos de flaqueza. Por los que creemos en los imposibles. Por los sueños, por los que los perseguimos y por los que lo intentamos.

descarga

El fracaso nunca lo olvidará. Ni siquiera lo intente. Si puede, deje que cicatrice como el resto de sus heridas. Déjelo en paz y se curará bien. Las cicatrices no molestan.

Ü.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s