Aprendiendo a equivocarnos

“Y es que cuando uno sacude el cajón de los recuerdos, son estos recuerdos los que acaban sacudiéndole a uno”.

Miro las fotografías y cada vez hay retratada menos gente, el tiempo pasa y poco a poco nos vamos quedando con quiénes quieren quedarse, (…Ya lo dicen, querer es poder…) con los de verdad, la familia de sangre y la que uno elige durante su camino vital. Aún esto, al mirar y ver ausencias, nos aparece un sentimiento de tristeza y melancolía, por pensar en lo que podría haber sido, si nuestros caminos no se hubieran separado, o, al menos, no lo hubiesen hecho en ese momento. No sirve de nada hacerlo, los años y la experiencia me han demostrado que, no hay que lamentarse por aquello que podría haber sido o debería haberse realizado, si nuestras decisiones o actos, hubiesen sido otros.

Ahora, a posteriori, manera en la que todos aprendemos, sé que sólo perdemos tiempo rememorando momentos idílicos sobre situaciones que no lo fueron tanto, tenemos una gran capacidad imaginativa, con la que vislumbramos las mil y una formas más perfectas y completas, con las que revivir un recuerdo y mejorarlo con respecto a la manera en la que en realidad sucedió, pero claro, nos es mucho más fácil pensar y desear tener una máquina del tiempo que nos traslade al momento X, por inverosímil que esto sea, para tomar la mejor decisión posible; la buena, sabiendo, claro, lo que acontecerá después, para poder decir esta vez que no , o que si, para no cabrearte tan pronto, o no haber dejado plantada a esa persona… lo que no pensamos es, que aún volviendo al pasado, al poder volver a esa situación, ¿Cómo recordaríamos lo que aún no ha pasado? Perderíamos lo que entonces serían nuestros “recuerdos futuros” y entonces volveríamos hacer las mismas elecciones que la primera vez… Somos así de simples; o quizá así de complejos.

Es una pena el hecho de que, nos sea más fácil desear “ser perfectos” cuando ya no se puede evitar un error, que por el contrario afrontar las consecuencias del desastre…

Pero oye, ¡somos Seres Humanos! en nuestra naturaleza tenemos implícito la capacidad de errar y sobrevivir a ello, ¡No la desaprovechemos! ¡Con lo bonito que es eso de que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra! Lo humilde que es aprender errando, lo valiente que es poder perdonar siendo perdonado, lo sincero que es llorar por lo que no pudo ser evitado, pero que nos enseñó lecciones de vida y sobre todo, lo humano que es poder ser humano…

Aprende a equivocarte, aprende de los recuerdos, aprende de los errores y entonces, aprenderás a ser feliz…

happines


Ü.

Advertisements

4 thoughts on “Aprendiendo a equivocarnos

    • ¡Muchas gracias por pasar y comentar! Me alegra mucho que te haya gustado.
      Es por propia experiencia, hay cosas que pasan los años y sigo pensando “y si hubiese hecho otra cosa”, pero como tu dices “estamos aquí” en nuestro presente y con nuestras circunstancias a pesar de equivocarnos.
      Un beso

      Liked by 1 person

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s